Tabaquismo pasivo

Dr. Carlos Sebastián Wustten. *

* Médico Asistente Servicio de Tisioneumonología del Hospital San Martín de Paraná 

Quien fuma debe ser consciente que no solo esta afectando su salud sino también la de aquellos que, involuntariamente, inhalan el humo proveniente de sus cigarrillos, por esto mismo a continuación se transcriben los párrafos más relevantes de un artículo recientemente publicado en una revista científica española (Archivos de Bronconeumonología), para que conociendo los efectos del tabaquismo pasivo se haga respetar el derecho al aire puro. 

El tabaquismo pasivo representa la exposición de los no fumadores a los productos de la combustión del tabaco en espacios cerrado, lo cual supone la inhalación de una cantidad de humo que llega a ser la tercera causa evitable de muerte en los países desarrollados, después del tabaquismo activo y del alcoholismo.

El humo de los cigarrillos es una mezcla de casi 5.000 sustancias tóxicas, que es inhalado en un 25% por el fumador en la corriente principal. El 75% restante, procedente de la combustión pasiva entre las pitadas, pasa a la atmósfera en la corriente secundaria o lateral.  Aunque ambas han demostrado la presencia de productos perjudiciales para la salud, en estudios recientes se ha demostrado que la concentración de determinadas sustancias tóxicas es superior en la corriente secundaria, que es la que perjudica al fumador pasivo. Afortunadamente, estas sustancias tóxicas están diluidas en un gran volumen de aire.

Se ha calculado que los adultos no fumadores expuestos al humo del tabaco ambiental están inhalando, por término medio, el 1% del humo que llega a un fumador.

Se ha estimado que el 43% de los niños viven con, al menos, un fumador y que alrededor del 80% de los adultos no fumadores viven con algún fumador o están expuestos al humo del tabaco en su lugar de trabajo.

 Por otro lado, en EE.UU. se ha calculado que cada año fallecen 53.000 personas a consecuencia de la exposición pasiva al humo del tabaco y que en Europa fallecen 22.000 personas al año por esta causa, una cifra muy superior a la de otros problemas sanitarios de amplia difusión entre la opinión pública, como el sida o la hepatitis.

Cáncer de pulmón

Recientes estudios han demostrado que el tabaquismo pasivo aumenta entre el 1,2 - 1,8 veces el riesgo de presentar cáncer de pulmón, por ejemplo las mujeres de Taiwán, que a pesar de tener baja frecuencia de tabaquismo presentan un alto índice de mortalidad por cáncer de pulmón, el riesgo de contraer cáncer de pulmón entre las expuestas a niveles altos de humo de tabaco ambiental en la infancia y como adulto fue de 1,8 veces y 2,2 veces, superior que entre las mujeres que nunca habían estado expuestas al humo de tabaco ambiental. La exposición en la niñez potencia el efecto de la que sucede en la vida adulta para desarrollar cáncer de pulmón. En este sentido, se ha estimado que la prohibición del tabaco protegería al 37% de las mujeres taiwanesas no fumadoras de padecer cáncer de pulmón. Tengamos en cuenta que el humo de tabaco es la causa principal del cáncer de pulmón en los fumadores, incluso con niveles bajos de exposición, que el humo de tabaco ambiental contiene las mismas sustancias cancerígenas y que se han encontrado metabolitos del tabaco en la sangre de los fumadores pasivos. En función de lo expuesto anteriormente, podemos afirmar que los estudios epidemiológicos indican que la exposición involuntaria al humo de tabaco incrementa el riesgo de padecer cáncer de pulmón.

Enfermedades cardiovasculares

Desde hace años se está tratando de cuantificar el riesgo que tienen los fumadores pasivos de padecer enfermedades cardiovasculares. En Argentina se ha llevado a cabo un estudio caso-control sobre la relación entre el tabaquismo pasivo doméstico y el riesgo de infarto agudo de miocardio. Los autores concluyeron que el 14% de los casos de infarto agudo de miocardio en los varones y el 18% en las mujeres es atribuible al tabaquismo pasivo.

El mayor número de fallecimientos que ocasiona el tabaquismo pasivo ocurre por el referido exceso de riesgo de padecer una enfermedad coronaria, ya que ésta es una patología de enorme prevalencia en la población de los países desarrollados. Concretamente, el tabaquismo pasivo podría ocasionar más de 40.000 muertes al año por enfermedad cardíaca en EE.UU.

Por otro lado, el tabaquismo activo constituye un importante factor de riesgo para el desarrollo de accidentes cerebrovasculares agudos. También se ha comprobado que los fumadores pasivos tienen un riesgo significativamente superior de padecer esta enfermedad que las personas no expuestas al humo de tabaco ambiental.

Asma

El humo de tabaco ambiental es un factor de riesgo para la aparición de nuevos casos de asma en niños e incrementa la gravedad de la enfermedad en los niños ya diagnosticados. Los adultos expuestos al humo del tabaco ambiental en su casa o lugar de trabajo tienen aumentado el riesgo de padecer asma en el 40-60% en comparación con los adultos no expuestos. Por otro lado, se han publicado estudios epidemiológicos en los que las personas asmáticas expuestas al tabaquismo pasivo presentaban un mayor índice de exacerbaciones y ausencias al trabajo.

Síntomas respiratorios

Síntomas agudos. Uno de los referidos con mayor frecuencia por los fumadores pasivos es la irritación ocular y el lagrimeo hasta en el 81% de los casos, pero también podemos encontrar irritación nasal que se manifiesta como congestión, secreción nasal o estornudos, así como molestias de garganta y de las vías respiratorias. Estos síntomas lo sufren de manera especial las personas portadoras de lentes de contacto, los afectados de procesos cardiovasculares y los pacientes alérgicos.

Síntomas respiratorios crónicos, concretamente tos, expectoración(catarro), sibilancias ( silbidos en el pecho) y falta de aire.

Otros procesos

Las infecciones crónicas de las vías aéreas inferiores y el riesgo de padecer una infección neumocóccica invasiva parecen ser más frecuentes entre los fumadores pasivos. La exposición laboral al humo de tabaco ambiental, que en algún estudio afecta hasta el 80% de los varones y mujeres trabajadores, supone un riesgo para su salud. . La EPA (Environmental Protection Agency) ha estimado que en EE.UU. mueren cada año 4.000 trabajadores de oficinas por cardiopatía y 400 por cáncer de pulmón, como consecuencia del tabaquismo pasivo.

En definitiva, el tabaquismo pasivo representa en nuestros días un importante problema sanitario. Sin embargo, a pesar de la proliferación de evidencias científicas, legislación y declaraciones institucionales, muchos millones de personas en todo el mundo están expuestas de manera involuntaria a un ambiente perjudicial para su salud y pueden morir por ello. El mejor conocimiento de los riesgos a que están expuestos debe ser el acicate definitivo para defender sus derechos, lo que, sin duda, facilitará una mejor salud para todos, no fumadores y fumadores.