Resucitación cardiopulmonar

¿Qué es la resucitación cardiopulmonar? Es un procedimiento para ayudar a una persona cuyo corazón ha dejado de palpitar. La resucitación cardiopulmonar hace circular la sangre desde el corazón hacia todo el cuerpo cuando el corazón es incapaz de hacerlo por sí mismo. La resucitación cardiopulmonar se hace con respiración artificial de salvamento mientras llegan los paramédicos a llevar la persona al hospital.

¿Qué es el sistema cardiopulmonar? Este sistema está compuesto por el corazón, los vasos sanguíneos, y los pulmones. El corazón tiene el tamaño de su puño y se encuentra en la mitad de su pecho entre la columna vertebral y el esternón (hueso del pecho). Los dos pulmones se encuentran dentro de los costados izquierdo y derecho del pecho. La labor del corazón es bombear sangre a los pulmones y después al resto del cuerpo. Los pulmones oxigenan la sangre que alimenta a los músculos, huesos y tejidos corporales. Los vasos sanguíneos llamados arterias y venas transportan la sangre a través de todo el organismo.

¿Cuál es la causa del ataque cardíaco?

  • Un ataque cardíaco es cuando una parte del músculo del corazón (cardíaco) muere. Una de las principales causas que originan la muerte del músculo cardíaco es la arteriosclerosis o endurecimiento de las arterias. Esta enfermedad se produce por la acumulación de placa o grasa en las paredes de las arterias.
  • La angina es un dolor en el pecho causado cuando el taponamiento con grasa de un vaso sanguíneo, no es total. Solamente una pequeña cantidad de sangre pasa a través del vaso sanguíneo, de manera que, el músculo cardíaco duele, pero no ha muerto todavía. Cuando la placa de grasa en las paredes del vaso ha crecido demasiado, este terminará cerrándose completamente. Cuando el músculo cardíaco deja de recibir sangre durante un periodo largo (más de 20 o 30 minutos) es posible que muera.

¿Existe algo que usted pueda hacer para evitar un ataque cardíaco? Algunos ataques cardíacos pueden prevenirse y otros no. Existen algunos factores de riesgo que incrementan sus probabilidades de sufrir un ataque cardíaco. Algunos de estos factores de riesgo pueden controlarse y otros, son invariables.

  • Factores de riesgo imposibles de controlar:
    • Hereditarios: Parece que algunas familias son más propensas que otras a contraer enfermedades cardíacas.
    • Edad: La posibilidad de morir como consecuencia de un ataque cardíaco es mayor a medida que usted envejece.
    • Sexo o género: Las mujeres son menos propensas a sufrir un ataque cardíaco antes de llegar a la menopausia ("cambio de vida"). Después de la menopausia, las posibilidades son las mismas que tienen los hombres de la misma edad.
  • Factores de riesgo controlables:
  • Como es imposible controlar los factores de riesgo mencionados anteriormente, es muy importante controlar los siguientes factores.
    • Fumar: La nicotina de los cigarrillos es la causa de la constricción (se estrechan) de los vasos sanguíneos. Cuando existe la placa de grasa en las paredes del vaso, este espasmo detiene el flujo de sangre hacia el corazón. Esto puede ocasionar la muerte del músculo cardíaco.
    • Presión arterial alta: La presión arterial es la medida de la presión que, necesita hacer su corazón para bombear sangre a través de los vasos sanguíneos. Cuando su presión arterial permanece alta, su corazón funciona forzadamente. Con el tiempo, la presión arterial alta puede conducir a un ataque cardíaco.
    • Dieta: Una dieta rica en grasas y sal puede ser la causa de la arteriosclerosis en el interior de los vasos sanguíneos del corazón. La dieta rica en grasas conduce a tener sobrepeso. Una dieta baja en grasas y sal pero rica en frutas y verduras, ayuda a reducir las posibilidades de sufrir un ataque cardíaco.
    • Estrés: Un estilo de vida estresante aumenta la tensión en el corazón e incrementa las posibilidades de sufrir un ataque cardíaco. Puede que sea imposible deshacerse de la totalidad del estrés. Pero el solo hecho de disminuirlo, mejora su salud en muchas formas.
    • Ejercicio: El ejercicio moderado durante 15 o 20 minutos y día por medio, mejora su salud en muchas formas. El ejercicio disminuye la grasa en su sangre y aumenta su capacidad para realizar trabajos físicos sin sentir demasiado cansancio. El ejercicio también puede disminuir la cantidad de sangre que su corazón necesita durante la actividad.
    • Diabetes: Si usted sufre de diabetes, es muy importante mantenerla controlada. El control de su peso, la presión arterial y la diabetes disminuye las posibilidades de sufrir un ataque cardíaco.

Signos y síntomas de un ataque cardíaco:

  • Dolor en el pecho.
    • El dolor puede ser muy fuerte o también, no tan fuerte.
    • El dolor puede ser en el hombro, en la quijada o en el brazo.
    • Las medicinas y el descanso no hacen desaparecer el dolor.
    • Usted puede pensar que el dolor es una indigestión (malestar y ardor estomacal producidos por ciertos alimentos).
  • Falta de aliento.
  • Sudores.

¿Qué es lo primero que debe hacerse al encontrar una persona inconsciente?

  • Cerciórese sí la persona se encuentra bien. Haga esto dándole golpecitos o sacudiéndola con suavidad. Pregúntele en voz alta: "¿Está usted bien?".
  • Si la persona no responde llame al 911 inmediatamente o mande a alguien a pedir ayuda. Entre más rápido lleguen los paramédicos entrenados para estas emergencias, mejores son las posibilidades de vivir para esa persona. Asegúrese de dar a la operadora del 911 toda la información que considere importante.
    • El sitio donde usted se encuentra, incluyendo la dirección, los nombres o números de las calles y avenidas y si puede, informe la ruta más rápida para llegar al sitio en el cual usted se encuentra. De esta manera los paramédicos llegarán más pronto.
    • El número del teléfono del cual está llamando.
    • Informe lo que ha pasado, ya sea un posible ataque cardíaco o un accidente de automóvil.
    • La cantidad de personas enfermas o heridas y la ayuda que necesitan.
    • Que tan enferma o herida se encuentra la persona.
    • La ayuda que le han brindado hasta el momento a la persona herida o enferma.

Comience a dar los primeros pasos de la resucitación cardiopulmonar:

  • Conducto respiratorio:
    • Arrodíllese al lado de la persona y colóquela sobre las espaldas mientras le sostiene la cabeza. No mueva a la persona sin necesidad, cuando la cabeza, la nuca, o la espalda hayan sido lastimadas. Mover a una persona cuya nuca o espalda hayan sido lastimadas puede causarle parálisis a dicha persona.
    • Abra el conducto respiratorio inclinando la cabeza hacia atrás y elevando la quijada.
      • Coloque una mano sobre la frente de la persona y presione firmemente la cabeza para inclinarla hacia atrás.
      • Coloque los dedos de la otra mano debajo de la quijada y levántela hacia delante. Mantenga abierta la boca de la persona sin presionar la membrana blanda que hay debajo de la barbilla. Esto puede cerrar el conducto respiratorio e impedir que la persona respire.
  • Respiración:
    • Observe si la persona está respirando mientras le sostiene la boca abierta utilizando el método indicado anteriormente (cabeza hacia atrás por presión en la quijada hacia delante). Coloque su oído sobre la boca y nariz de la persona. Observe si pecho de la persona sube y baja. Escuche para saber si siente salir aire por la boca o la nariz.
    • Si la persona puede respirar por sí misma, colóquela de lado. Esta es llamada posición de salvamento. Espere la ayuda que pidió a la operadora del 911.
    • Si la persona no respira por sí misma, practique la respiración de salvamento (artificial).
      • Mantenga abierto el conducto respiratorio mediante el método "cabeza hacia atrás por presión en la barbilla hacia delante".
      • Utilizando el pulgar y el índice de la mano colocada sobre la frente, apriete y cierre la nariz con suavidad. Esto impide que el aire se escape por la nariz. Tome aire profundamente y coloque sus labios alrededor de la boca de la persona haciendo un sello hermético que impida la salida del aire.
      • O, cierre la boca de la persona con una mano. Tome aire profundamente y haga un sello hermético sobre la nariz, traqueotomía o estoma. Una estoma es una abertura en el cuello hecha quirúrgicamente a través de la cual respira la persona.
      • Dé 2 respiraciones lentas (entre 1-1/2 y 2 segundos por respiración). Tome aire después de cada respiración. Si el pecho no sube y baja en cada respiración, es posible que el conducto respiratorio esté cerrado. Acomode la cabeza y trate de darle respiración otra vez. Si no consigue que el aire penetre, es posible que el conducto esté obstruido por algún objeto o por comida. Comience a ejecutar la maniobra llamada "Heimlich" usada para tratar una persona inconsciente. A continuación, indicamos los pasos a seguir para realizar esta maniobra.
  • Circulación:
    • Examine el pulso palpando durante 5 o 10 segundos la arteria carótida ubicada en el cuello de la persona.
      • Para encontrar la arteria carótida, mantenga la cabeza echada hacia atrás presionando con su mano, la frente de la persona. Coloque los dedos índice y corazón de la otra mano sobre la tráquea. Deslice sus dedos dentro del espacio blando ubicado entre la tráquea y los músculos a los lados del cuello.
      • Presione suavemente hasta encontrar el pulso de la carótida teniendo cuidado de no cerrar la arteria completamente.
      • Es más fácil chequear el pulso del lado en el cual usted se encuentra arrodillado. No examine el pulso de ambos lados al mismo tiempo. Esto puede impedir el paso de la sangre hacia el cerebro.
    • Si hay pulso pero no hay respiración, comience a realizar la respiración artificial (de salvamento) 10 o 12 veces por minuto. O sea, una respiración cada 5 o 6 segundos.
    • Si no encuentra el pulso, comience la resucitación cardiopulmonar.
      • Comience con las compresiones en el pecho. Esto es cuando usted presiona el pecho con sus manos y la parte superior de su cuerpo. Estas compresiones presionan el corazón entre la columna vertebral y el esternón para forzar la salida de la sangre del corazón.
    • Coloque los dedos de su mano que no está sosteniendo la cabeza en la parte de abajo de las costillas. Deslice los dedos por los bordes de la caja torácica hasta donde se unen las costillas y ahí se encuentra el esternón.
    • Coloque la parte trasera de la palma de su mano sobre la parte media del esternón y coloque la otra mano encima de la mano puesta sobre el esternón.
    • Sus dedos pueden estar extendidos o entrelazados pero no los ponga sobre el pecho. Esto disminuye el riesgo de romper las costillas.
    • Endurezca sus codos con los brazos extendidos. Sus hombros deben quedar exactamente arriba del centro del pecho de la persona.
    • Rápidamente y con fuerza presione hacia abajo el esternón, entre 1 1/2 y 2 pulgadas. Las compresiones deben ser constantes e iguales. Esto significa que el tiempo empleado debe ser igual cuando presiona y cuando afloja. Esto permite que la sangre regrese al corazón antes que usted realice la siguiente compresión.
    • Haga 15 compresiones a una rata de 80 a 100 por minuto. Cuente: "uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, y quince". Esto ayuda que las compresiones se hagan al ritmo (rata) correcto.
      • Abra el conducto respiratorio usando el método: "cabeza hacia atrás por presión en la barbilla hacia delante" y dé muy despacio, 2 respiraciones artificiales (de salvamento). Cada respiración debe durar entre 1-1/2 y 2 segundos cada una.
      • Coloque nuevamente la mano en la posición correcta y realice 15 compresiones adicionales.
      • Haga 4 ciclos completos de 15 compresiones y 2 respiraciones y evalúe nuevamente a la persona. Examine el pulso de la carótida durante 3 a 5 segundos.
    • Si no hay pulso, continúe con la resucitación cardiopulmonar completa.
    • Si hay pulso, examine la respiración. Si hay respiración, acompañe a la persona hasta que lleguen los paramédicos.
    • Si hay pulso pero la persona no respira, continúe con la respiración artificial (de salvamento). Realice entre 8 y 10 respiraciones por minuto. Examine el pulso cada 2 minutos. Esto le dirá si el corazón de la persona palpita por sí solo.

Acuerdos sobre su cuidado: Usted tiene el derecho de participar en el plan de sus cuidados. Para participar en este plan, usted debe aprender acerca de su enfermedad, lesión, cirugía o procedimientos. De esta forma, usted y su médico pueden hablar acerca de sus opciones y decidir que tratamiento se usará para su cuidado. Usted siempre tiene el derecho a rechazar su tratamiento.

Copyright (c) 2000 Micromedex, Inc. All rights reserved. USP DI(r) is a registered trademark of USP used under license to Micromedex, Inc. Information is for End User's use only and may not be sold, redistributed or otherwise used for commercial purposes.