Resonancia magnetica

MR: La Imagen de resonancia Magnética (MRI) es una tecnología de la imagen diagnóstica, que utiliza un campo magnético y ondas de radiofrecuencia para producir fotos o" imágenes" de sus órganos y estructuras internas.

Es una técnica que comenzó a ser desarrollada en pleno auge de la aparición de la aplicación clínico-radiológica de la CT, y, en la actualidad, se puede considerar su impacto diagnóstico, como superior a la misma CT y otras técnicas como las de medicina nuclear y el ultrasonido.

Si bien las primeras investigaciones se iniciaron poco antes de la segunda guerra mundial, los primeros escáneres de MR para estudiar el cerebro humano aparecieron recién a finales de los '70, seguidos poco tiempo después por los de cuerpo completo.

Las dos posibilidades genéricas más importantes de la MR, son:

  • Las técnicas de imagen (IRM),
  • y las técnicas de análisis espectrométrico (SRM)

 ELECTRONES Y RADIOFRECUENCIA

La IRM (Imagen por Resonancia Magnética), es un fenómeno que se basa en la capacidad de los electrones y los núcleos atómicos con un número impar de protones y/o neutrones para absorber ondas de radiofrecuencia procedentes de la estimulación de la materia previamente magnetizada por el efecto de un campo magnético. Es decir que pueden absorber selectivamente esa energía electromagnética. Esta capacidad permite generar una señal que, luego de ser tratada en un ordenador (como lo hace la CT), produce una imagen.

Además de sus características físicas, se muestra más sensible que otras técnicas por la posibilidad de generar cortes más finos y en varios planos, no presentar artefactos debidos al aire o a los huesos y permitir visualizar y cuantificar los flujos de manera directa, con la ventaja adicional de no utilizar radiaciones ionizantes.

La conformación y la calidad de la imagen se basan en 3 parámetros fundamentales:

  • La densidad protónica o spin,
  • el tiempo de relajación longitudinal (T1) y
  • el tiempo de relajación transversal (T2)

lo que permite separar las diferentes interfases (grasa, músculo, agua, hueso, etc).

La comparación de las imágenes en las secuencias TI y T2, son los que proporcionan la información de la imagen, siendo la densidad protónica, una secuencia intermedia.

El equipo necesario de una MR, se denomina también tomógrafo y se compone básicamente de un imán, un sistema de antenas y un ordenador. El imán crea el campo magnético, las antenas recogen y amplifican la señal y el ordenador permite representar la imagen y tratarla, o bien, realizar el análisis espectrométrico.

 EXPLORACIONES CON MR

Debido a sus posibilidades, no presenta las limitaciones propias del tamaño de la región anatómica a explorar y se pueden obtener imágenes volumétricas sin alterar la posición del paciente, pudiendo obtener imágenes múltiples, en múltiples planos.

La imagen se conforma después de determinar la intensidad de cada píxel en un plano determinado en escala de grises y se almacena en el disco duro del ordenador. Una vez realizado el almacenaje, se puede imprimir en película o guardar en otros medios físicos para recuperarla más adelante.

De estas afirmaciones, podemos deducir que ninguna región del cuerpo humano se escapa a la posibilidad de ser explorada por una MR, aunque el tipo y tamaño de los equipos (sobre todo el de los imanes y antenas), dependerá de la región a explorar.

En ocasiones, el estudio con MR precisa el uso de contrastes por vía digestiva o intravenosa y más recientemente, por vía linfática. Esto permite aumentar la sensibilidad y especificidad para la detección de zonas patológicas y diferenciar zonas anatómicas normales que pudieran simular una patología.

Desde un ligamento de la rodilla, hasta las más recientes imágenes de la angiorresonancia, proporcionan un método fiable y preciso de diagnóstico.

Como la imagen generada es digital, tendremos a disposición todas las herramientas informáticas para poder procesarlas de acuerdo con cada necesidad.

Del mismo modo, la capacidad de generar una imagen que cumple con los estándares del protocolo DICOM 3, permite manipularla, gestionarla y distribuirla en un sistema RIS/PACS, al resto de los departamentos médicos del hospital y los centros conectados a través de la Intranet o de la Red Privada Virtual.

Esto nos dará una mayor capacidad operativa en el Servicio de Radiología, mejorando su flujo de trabajo, y la posibilidad de que el médico prescriptor y el resto de profesionales involucrados, obtengan una imagen diagnóstica prácticamente en tiempo real en sus estaciones de trabajo.