Medidas de prevención contra la diarrea

La diarrea es un trastorno digestivo que se manifiesta por la eliminación de deposiciones, con más frecuencia que lo que ocurre usualmente. Así mismo, se define por un aumento en el volumen y/o la disminución de la consistencia de las materias fecales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que la diarrea se determina por la producción de tres o más deposiciones de consistencia disminuida, en 24 horas, o de al menos una con presencia de elementos anormales (por ejemplo: pus o sangre).

Las más frecuentes son de causa infecciosa (bacterias, virus o parásitos), aunque también se presentan mediante cuadros no infecciosos, como la intolerancia alimentaria, principalmente hacia hidratos de carbono, y proteínas. La diarrea infecciosa se origina por la multiplicación de microorganismos a nivel del tubo digestivo, los que actúan por mecanismos: invasivo, toxigénico, o mixto.

La diarrea se produce por la introducción de microbios en la boca de las personas. Estos gérmenes se propagan a través del agua, de los alimentos, de las manos, de los utensilios empleados para comer y beber, de las moscas y de la suciedad acumulada bajo las uñas. Para purificar el agua es preciso hervirla antes de su consumo, o purificarla con un agente desinfectante a base de cloro.

Puede manifestarse en forma abrupta o gradual en un lapso de 48 horas. Cuando el comienzo es brusco, en general sobreviene una etapa acelerada de decaimiento, pérdida del apetito, irritabilidad, y fiebre de grado variable. Luego, náuseas y vómitos, que a veces son muy frecuentes. Además, finalmente se altera el aspecto de las heces, que se presentan líquidas, pudiendo tener también secreciones visibles. Las personas que sufren estos síntomas pueden encontrarse pálidas, algo ojerosas, decaídas y con aumento de los ruidos intestinales, aunque algunas en cambio, pueden tener un aspecto saludable.

Una complicación frecuente, es la "deshidratación", sobre todo en niños pequeños, dado que tienen un mayor contenido de agua corporal. La mayoría de los casos se resuelve en una semana.

El tratamiento esta dirigido al mantenimiento del estado de hidratación y a prevenir la deshidratación durante el cuadro diarreico.

Por ello, el Ministerio de Salud y Acción Social de Entre Ríos, recomienda que en principio lo mejor es consultar a un médico, beber más líquido que lo habitual y comer alimentos que sean fáciles de digerir.

Cuando el cuadro se agrava es conveniente establecer una dieta líquida, utilizando "Sales de Rehidratación Oral" (SRO); éstas deben ser diluidas en un litro de agua hervida, agitándose hasta que quede una solución homogénea, administrándose por cucharaditas o mamadera.

Antes de preparar una comida, es fundamental lavarse las manos con agua y jabón. Luego, debe verificarse que los alimentos crudos se encuentren separados de los cocidos. Para los alimentos que han sido cocinados, se aconseja no dejarlos a temperatura ambiente por más de dos horas, y si es posible, conservarlos refrigerados. También es imprescindible, que el manipulador de alimentos se encargue de lavar y desinfectar todas las superficies y equipos usados en la preparación de los alimentos.

Es un deber de los jefes de familia encargarse de mantener alejadas a las mascotas, fuera del área de la cocina. Las materias fecales, orines y pelos de los animales pueden contaminar los alimentos y enfermar a la familia.

Alimentos recomendados: arroz blanco hervido; sopa de arroz, de zanahoria; pan blanco, mejor si está tostado; puré de zanahorias, patatas, cebollas y apio; pescado blanco hervido o a la plancha; pollo hervido y ternera a la plancha; huevo duro; manzana rallada, membrillo, té; alimentos no recomendados; leche y derivados; embutidos; grasas y/o fritos; café; dulces; frutas y hortalizas ricas en fibras y helados.

Medidas preventivas , consumir sólo alimentos frescos, limpios y bien cocidos; no ingerir alimentos muy fríos o muy calientes; tomar agua potable, hervida o con dos gotas de blanqueador por litro; lavarse las manos más a menudo las manos con jabón para evitar nuevas infecciones; tener precaución con la ingestión de salsas, mayonesas, helados y cubitos de hielo durante la realización de un viaje, sobre todo en verano; lavar bien las verduras crudas y las frutas antes de comerlas; consumir leche y otros lácteos que sean pasteurizados y bien conservados en frío y lavar con jabón los utensilios que se usaron para cortar los alimentos crudos.

Las sales de rehidratación oral son unos de los principales recursos para el tratamiento de la diarrea. Son soluciones especiales para el tratamiento de las diarreas infantiles que se distribuyen en pequeños envoltorios. Para prepararlas deben mezclarse con la cantidad indicada de agua limpia, y dársela de beber al niño en una taza o con una cuchara, en pequeñas cantidades pero seguido.

Las sales de rehidratación oral, sirven para recuperar a los niños que han perdido abundante líquido y también para prevenir que se deshidraten. Pueden obtenerse en las farmacias o en las tiendas.