Los hijos de enfermos mentales

Las enfermedades mentales de los padres representan un riesgo para los hijos en la familia. Estos niños corren un mayor riesgo de desarrollar enfermedades mentales que otros niños.

El riesgo es particularmente grave cuando los padres sufren de la enfermedad maníaco-depresiva, la esquizofrenia, el alcoholismo o toxicomanía o la depresión clínica. Si ambos padres tienen enfermedades mentales hay mayor probabilidad de que el niño llegue a tener una enfermedad mental.

El riesgo puede ser heredado de los padres genéticamente. Algunos de los riesgos provienen del comportamiento o cambios de humor de los padres. Los desórdenes mentales pueden impedir muchas veces que los padres puedan proveer el cariño y la dirección necesarias para que los hijos se desarrollen saludablemente. Un ambiente familiar inconsisente e impredecible contribuye a la enfermedad mental en los hijos. La enfermedad mental puede afectar al matrimonio y a su vez hace daño a los niños.

Los siguientes factores positivos y de protección pueden disminuir el riesgo que corren estos niños:

  • El saber que sus padres están enfermos y que él no debe culparse a sí mismo;
  • Un ambiente familiar estable;
  • El saber que el padre enfermo lo quiere;
  • Una personalidad estable y alegre en el niño;
  • Fortaleza interior del niño y habilidad para hacerle frente a las cosas;
  • Buenas relaciones con un adulto sano;
  • Amigos;
  • Interés y éxito en la escuela;
  • Otros intereses fuera de la casa para el niño.
  • Ayuda de otros fuera de la familia para mejorar la vida familiar, (por ejemplo, psicoterapia para el matrimonio o una clases sobre la crianza de los niños.)

Los profesionales médicos, de salud mental o de servicios sociales que trabajan ayudando a los adultos con enfermedades mentales deben de estar al tanto acerca del bienestar de los niños y adolescentes de la familia, especialmente de su salud mental y desarrollo emocional. A menudo puede ser muy útil si los niños van a ver un psiquiatra de niños y adolescentes para que les haga una evaluación.

El tratamiento psiquiátrico individual o para la familia puede ayudar a que el niño se desarrolle normalmente a pesar de la enfermedad psiquiátrica de sus padres. El psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar a la familia a acentuar los elementos positivos del hogar y las fortalezas naturales del niño. A través del tratamiento, la familia puede reducir los efectos de la enfermedad mental del padre en los niños.

Desgraciadamente, las familias, los profesionales y la sociedad se ocupan más del padre enfermo e ignoran a los niños de la familia. Proveerle más atención y apoyo a los hijos de padres con enfermedades psiquiátricas es una consideración importante cuando se trata al padre.