Lagrimeo

Autor: Eduardo Arenas Archila, MD.

El ojo normalmente tiene un sistema de lubricación permanente dado por la secreción de glándulas especiales que constantemente están dando nutrición a los medios transparentes de la visión y facilitando el roce de los tejidos con cada parpadeo. Una vez que cumplen su función, estas son eliminadas a través de un complejo sistema de drenaje que comienza en unos sifones o puntos lacrimales localizados en el extremo interno de los ojos cerca de la nariz. En esa forma las lagrimas ya utilizadas pasan al interior de la nariz sin que haya conciencia de este proceso.

Las causas de esta alteración son múltiples. Van desde la más simple, que es la del llanto emocional o reflejo, cuando por mecanismos de defensa la glandula lacrimal principal localizada en la parte superior y externa del ojo se contrae para descargar una cantidad anormal supernumeraria de liquido. La descarga refleja de lágrimas se produce cuando existe una irritación repentina del ojo causada por la presencia de un cuerpo extraño ,a causa de una infección, por falta de filtro al exceso de luz o por un exceso de sensibilidad a la misma en un ojo inflamado en su interior.

Se produce también el lagrimeo, cuando los diversos componentes anatómicos que constituyen la circulación de las lágrimas se alteran. Por ejemplo cuando el párpado inferior pierde su calidad y se vuelve demasiado flojo ( ectropión ) las lágrimas se desbordan. Cuando los puntos lacrimales y los conductos que la llevan hacia la nariz, se obstruyen debido a inflamaciones, cuerpos extraños, traumas o tumores. Cuando el borde superior o el inferior del parpado se incurva hacia adentro ( entropión ). Cuando se forman pliegues de conjuntiva anormal en el trayecto de eliminación de las mismas.

En estos últimos casos lo mas probable es que se requiera de una microcirugía por parte del oftalmólogo especializado en cirugía plástica.