Infarto de corazón

Autor: José Federico Saabi. MD

Que es el infarto del miocardio o infarto cardíaco?
El infarto al miocárdio (existen otro tipo de infartos, como el cerebral, por ejemplo) es el resultado de la obstrucción del flujo de sangre en una de las arterias que nutren el corazón y que produce la muerte y disfunción de parte del tejido que esté irrigado por esa arteria, en otras palabras, se pierde la función de contracción y la capacidad de bombeo de una parte del corazón cuando se ocluye la arteria. Siempre esta acompañado de un fuerte dolor en el pecho que, en muchas ocasiones, se puede confundir con otras cosas porque el dolor se ubica muy cerca de la base del esternón y se puede confundir con cólico gástrico o incluso biliar. También se puede presentar dolor en el cuello irradiado en la mandíbula inferior y esto también se suele confundir con otro tipo de síntomas, tanto que la estadística dice que de un 10% al 20% de las personas que han sufrido infarto al miocardio lo han confundido inicialmente con otra enfermedad..
Ante esta sintomatología tan ambigua, resulta conveniente saber cómo reconocerlo.
Dolor en el tórax de alta intensidad, como una sensación de opresión comparable a tener un ladrillo en el pecho, mareos y sudor son motivos para acudir rápidamente a un servicio de urgencias, donde se le practicarán los dos exámenes que determinan si es o no el corazón el motivo de los síntomas. Estos exámenes son un electrocardiograma (examen que mide la actividad eléctrica del corazón) y exámenes de sangre, que acompañados de lo que el paciente le cuente al médico, determinan exactamente si se trata o no de infarto al miocardio.
La razón de acudir lo más pronto posible a un servicio de urgencias es que cuanto más rápido se inicie el tratamiento, que hoy en día va desde drogas que licúan los coágulos que están tapando las arterias hasta abrirlas literalmente con angioplástia o con catéteres, más cantidad de miocardio se puede salvar y más muertes se pueden evitar.

Como se puede prevenir el infarto del miocardio?
Afortunadamente, el infarto al miocardio, a diferencia del amor, si tiene formas de ser evitado o por lo menos de disminuir el riego de sufrirlo.
Los infartos se presentan en personas que tienen lo que se conoce médicamente como “factores de riesgo” que predisponen la aparición de arteriosclerosis, que son los mismos factores para aparición de enfermedad vascular cerebral.
Estos factores son el consumo de cigarrillo (aumenta siete veces las posibilidades), diabetes, hipertensión arterial, edad (a mayor edad, mayor posibilidad de sufrir un infarto), sexo (los hombres son más propensos que las mujeres a sufrir infarto) y colesterol elevado.
Las predisposiciones al infarto al miocardio tiene un gran componente hereditario. Se hereda la predisposición a la diabetes, al colesterol elevado y los trastornos de la coagulación.
El colesterol es una de las formas en que la grasa se transporta en la sangre. Es una molécula básica para la construcción y el manejo de las hormonas y proteínas del cuerpo. El exceso de colesterol tiende a acumularse en las arterias, algo así como cuando una tubería se oxida; cuanto más se acumule grasa en la arteria, menos presión del otro lado de la obstrucción y más posibilidades de una obstrucción completa y por lo tanto de un infarto al miocardio. Este exceso es muy mal manejado por el organismo de algunas personas y, en parte, eso está determinado genéticamente. Los niveles óptimos de colesterol son de 200 miligramos por decilitro o menos. Hoy por hoy se cuenta con medios para determinar reacciones de colesterol malo o colesterol bueno, que es el que se utiliza para construir hormonas y se llama “colesterol de alta densidad” o HD; este colesterol es deseable. Si se tiene HD (high density) alto, significa que se está utilizando para construir, en cambio, el colesterol LDL (low density light proteins) o de baja densidad es el que se acumula en las arterias y produce paulatinamente su obstrucción y hace propender al infarto.

¿Cómo tener más colesterol bueno y menos del malo?.
El principal método es la dieta. Una dieta ayuda al 90% de las personas a disminuir, por lo menos, 10 miligramos por decilitro o más de su colesterol de baja densidad. Si se consumen alimentos con altos contenidos de grasa animal, fritos frecuentemente y si se cocina con grasas polinsaturadas, osea grasas animales y no con aceite de origen vegetal como de oliva o de girasol aumenta considerablemente el nivel de colesterol LDL. El sobrepeso no indica, necesariamente, un nivel de colesterol alto; una cosa es estar gordo y otra tener alto el LDL. El problema del colesterol tiene más que ver con el metabolismo que con la cantidad de alimentos que se consume.
Si no se controla con dieta, se recurre a drogas que lo disminuyen; en la actualidad existen varias. Las estatinas son las más usuales, son muy potentes y pueden bajar los niveles de colesterol malo en un 30% o más pero son bastante costosas, por lo tanto la mejor opción es una dieta balanceada.

Algo más ...
Es importante decir que la mitad de los infartos se presentan como muerte súbita, es decir la persona está bien, sin ningún síntoma y en la primera hora del dolor hace paro cardiaco. La mitad de los infartos aparecen con un paro cardiaco, por lo tanto es imprescindible que las personas estén informadas sobre cómo hacer maniobras de resucitación (el ABC de la resucitación); que consta de masaje cardiaco y ventilación boca o boca; de esta manera se salvarían muchas vidas, ya que en Colombia es imposible tener grupos de paramédicos o Swat Teams que llegan en los primeros cinco minutos después de la llamada

Que se debe hacer ante la sospecha de infarto?
El tiempo ideal entre la aparición del dolor y la llegada al centro asistencial es de no más de cuatro horas. Después de la octava hora las probabilidades de reducir el impacto del infarto se reducen considerablemente.
Lo más importante es transportar a la persona rápidamente a una clínica o a un servicio de urgencias, no al mejor necesariamente, sino el más cercano y, mientras tanto, se le puede suministrar Aspirina, no sin antes preguntarle si es o no alérgico a este medicamento o si padece de úlcera.
Otra droga es Isordil sublingual (nitroglicerina) aunque no se recomienda ya que es una droga de uso médico exclusivamente.
El tratamiento actual del infarto al miocardio comprende tres fases:
1. Manejo del dolor.
Se requiere de fuerte analgesia ya que el dolor es muy intenso, por lo tanto se utilizan drogas derivadas del opio (morfina) y son ideales porque no bajan la tensión arterial.
2. Problema de base.
El 99% de los casos de infarto se producen por la oclusión de una arteria por un trombo, esto se conoce como el problema de base, por consiguiente se administran drogas para evitar nuevos trombos (trombolíticos), licuar el actual y para evitar que a mediano plazo (dos o tres días) vuelva a obstruirse.
Se puede utilizar angioplástia; este tratamiento consiste en tomar fotografías a las arterias del corazón, encontrar la arteria tapada, atravesar el coágulo con un alambre, romperlo y así, arreglar el problema. Si esto se lleva acabo en las primeras seis horas de la aparición de los síntomas, la probabilidad de salvar gran parte del corazón y la vida del paciente es mucho mayor.
Este tratamiento se practica en un laboratorio de hemodinámia y, aunque sería el tratamiento ideal en los casos de infarto al miocardio, no se puede pretender para todos los casos ya que no están disponibles en todas partes las 24 horas ni siquiera en otros países.

3. Manejo de las complicaciones del infarto.
La complicación más frecuente es la arritmia cardiaca (el corazón va muy rápido o muy lento).
Las muy rápidas se tratan con choques eléctricos, drogas o medicamentos puestos a través de la vena. Las muy lentas se tratan con marcapasos en un tratamiento mucho más especializado.
El cateterismo es un examen que comprende imágenes en movimiento de la función miocardica para ver cómo se está moviendo el corazón y sus presiones. Este examen permite determinar obstrucciones en las arterias coronarias, si hay daños en la válvula y deterioro de la bomba cardiaca. El cateterismo está encaminado a planear los pasos a seguir para el tratamiento del paciente; si este requiere drogas, angioplastia, cirugia de puentes cardiacos, de válvula cardiaca e incluso, si en necesario, un transplante cardiaco si no hay nada más que hacer. Este examen lo solicita el cardiólogo en caso de sospecha de infarto, de angina, que es la forma como el corazón manifiesta que sus arterias se están tapando.
Las imágenes se logran introduciendo en una arteria del brazo, pierna o incluso de la mano, unos pequeños tubos llamados catéteres, previa inyección de un medio de contraste (líquido que permite mayor visibilidad en las radiografías) y se toman las fotografías al corazón mientras se está moviendo. Generalmente se hace con el paciente hospitalizado aunque es posible hacer un cateterismo ambulatorio o semiambulatorio

Intervenir???
El amor, como todas las cosas que tienen que ver con el corazón, tiene sus riegos. El cateterismo también los tiene.
Los riegos de este procedimiento tienen que ver más con la enfermedad del paciente que con el tratamiento mismo. El riesgo más importante es el sangrado, pero sin la enfermedad del paciente está muy avanzada, es posible que infarte durante el procedimiento. Estos riesgos hacen que el cateterismo no se le pueda hacer a todas las personas, sino que se haga un proceso previo de selección.
Ya que el infarto al miocardio es consecuencia de que por algún motivo la sangre no le llega al corazón, existe un procedimiento para volver a llevar sangre a los territorios donde el flujo fue reducido por obstrucción de las arterias coronarias. Este procedimiento se llama revascularización.
Se puede hacer de una forma mecánica. Consiste en, a través de un alambre, lanzar un balón dentro de la arteria, inflar el balón y así comprimir la placa y desplazar lo que está obstruyendo la arteria, de esta manera, permitir nuevamente el flujo de sangre; generalmente se complementa de un Nesten (malla de metal que puede ser acero, titanio o cromo) que mantiene abierta la arteria.
También se puede hacer mediante cirugía, que consiste en poner un puente desde antes de la obstrucción conectado a la aorta hasta después de la obstrucción de la arteria y así la sangre pasa por encima del sitio que está tapado. Los riesgos de este procedimiento son, para angioplástia de 1 por 300 y para cirugía del 2%; riesgos muy razonables si tenemos en cuenta que las probabilidades de que el paciente sufra un infarto son de más del 10%.
Después de cualquiera de estos tratamientos es necesario un reentrenamiento cardiovascular. Este reentrenamiento disminuye las posibilidades de sufrir un segundo infarto, mejora la calidad de vida y ofrece un mejor control de los factores de riesgo.
El plan de reentrenamiento debe ser prescrito por el cardiólogo o entrenador cardiaco quien recomendará al paciente el tipo de ejercicio físico que debe hacer y cómo realizarlo, aunque a todos se les recomienda el mejor ejercicio para el corazón: Caminar.
Afortunadamente, un paciente, así como un enamorado, puede recuperar su vida normal si fue atendido debida y rápidamente después de un infarto, aunque siempre, como con todas las cosas del corazón, siempre se corre el riesgo de perder una parte de él y no poderlo recuperar jamás.