Fracturas

José Bernardo Vacca Villanueva, MD

Que es una fractura?

Una fractura es la pérdida de continuidad en la estructura normal de un hueso, sumado al trauma y la alteración del tejido blando y los tejidos neurovasculares circundantes.
Las fracturas son causadas, en su mayoría, por etiologías traumáticas, o mejor dicho, a traumas severos, es decir un impacto fuerte en el hueso; aunque hay también fracturas patológicas que no son causadas por traumas severos sino que son alteraciones propias del hueso que lo hacen propenso para que, con traumas menores, se produzcan las fracturas.

Que hacer en casos de fractura?

Cuando una persona se encuentre ante un caso de fractura o, la sospecha de que pueda existir, lo primero que debe hacer es inmovilizar el miembro o la parte afectada con el fin de mantener los fragmentos en los que se rompió el hueso controlados para que no afecten más a los tejidos circundantes y, de esta manera, evitar que el hematoma que se forma alrededor de la fractura sea mayor. Además, la inmovilización también disminuye el dolor que produce el roce de los fragmentos entre sí y la elongación de los músculos. Allí radica la importancia de que inmediatamente, exista o no personal especializado, la primera medida sea la inmovilización del paciente en la parte afectada.
Para transportarlo a un centro asistencial se debe tener en cuenta el sitio de la fractura. Por ejemplo; cuando existe un trauma múltiple donde cabe la posibilidad de que se hayan afectado los ejes axiales o raquídeos de la persona, es decir, cuando existe la posibilidad que la columna esté involucrada, se debe transportar al paciente inmovilizado sobre una superficie plana que no permita angulaciones de la columna. De esta manera se pueden evitar alteraciones neurológicas que no se hayan presentado por el mismo trauma. Una alteración neurológica quiere decir, un daño a nivel de la columna, que es la protección ósea de la médula que es la conexión nerviosa más grande que tenemos para comunicarnos con las extremidades y demás lugares de nuestro cuerpo. Por consiguiente, un daño en la columna puede involucrar la médula y generar una alteración neurológica grave, por lo cual es muy importante que cuando exista la posibilidad de daño en la columna, se impida todo movimiento de ella, para evitar que sufra la médula espinal un daño superior.
Pero los daños neurológicos no son exclusivos de las fracturas de columna; incluso en fracturas lejanas al eje del cuerpo se pueden afectar nervios adyacentes que pueden causar un déficit en la movilidad posterior del miembro afectado. También, los hematomas causados por las fracturas pueden llegar a causar alteraciones nerviosas; por eso la inmovilización es fundamental para evitar que el problema se complique. La inmovilización se debe intentar hacer en una posición anatómica, pero si no existe conocimiento de cual es la posición anatómica del miembro afectado, lo más correcto es inmovilizar en la posición en que se encuentra el paciente en ese momento.

Cuantas clases de fractura hay?

Existen dos tipos de fracturas: las abiertas y las cerradas. Las primeras son las más fáciles de diagnosticar ya que son las que tiene contacto con el exterior y se puede observar el trauma directamente. Las fracturas cerradas tienen signos clínicos que indican su existencia, como deformidades, alteraciones neurológicas, pérdida de movilidad de la extremidad, aunque existen algunas que no tienen signos tan evidentes para ser diagnosticadas y son las que se pueden identificar a través de las radiografías, aunque toda fractura o sospecha de ella debe ser corroborado a través de radiología. Algunas fracturas requieren ir más allá en el diagnóstico; para eso se utiliza radiología más avanzada, como tomografías axiales computadas, resonancias magnéticas y, en algunas ocasiones, medicina nuclear, así se pueden detectar, incluso, fracturas que no son visibles con radiografías convencionales hasta un tiempo después que se han formado.
Existe un gran cuadro clínico que indica si existe algún tipo de fractura, pero el bastión en la ortopedia y traumatología es la radiología.

Se asocian a algo más?

Traumas comunes asociados a las fracturas son la luxaciones y los esguinces, que harían parte del diagnóstico diferencial de la fractura. Al hablar de luxación, estamos hablando de la perdida de las relaciones normales de articulación entre dos huesos que estaban relacionados articularmente. Una luxación no excluye una fractura; puede producirse una fractura y a su vez se pierde la relación articular, es decir, existe lo que se conoce como luxufractura.
Los esguinces son las alteraciones en los ligamentos que cubren las articulaciones.
Si encadenamos los tres eventos podríamos decir que para que exista una fractura primero se debe producir un desgarro y un esguince de todos los ligamentos asociados a esa articulación, luego se produciría la fractura y, por último, una posible pérdida de las relaciones de la articulación, es decir, una luxación. Estas tres condiciones no se cumplen necesariamente en todos los casos, como cuando la fractura se produce en zonas medias de huesos largos; allí se daría una fractura nítida sin afectar los demás componentes.

Como es el manejo de una fractura cerrada?

En caso de una fractura cerrada y en ausencia de medios de diagnóstico a través de radiología, se debe inmovilizar al paciente en una posición anatómica, cuidando siempre que se permita una buena circulación hacia la parte distal del miembro afectado y cuidando también que haya integridad neurológica y enviarlo al lugar más cercano donde se pueda corroborar si existe o no una fractura.
La posición anatómica es la posición en que las fuerzas musculares que controlan los movimientos del miembro, están tanto en flexión como en extensión cero.
Es decir, el miembro está en un grado de movilidad y fuerza neutro. La posición anatómica no se debe relacionar con una posición a favor de la gravedad, menos en los miembros superiores, que son miembros que no tiene un contacto con una superficie. La posición anatómica de los miembros superiores es de noventa grados en la flexión de codo y un punto medio de giro en el antebrazo o prono supinación.
Esta extraña palabra se proviene de dos vocablos latinos. Supinar, significaba pedir y es la posición de la palma de la mano y el antebrazo hacia arriba en actitud de pedir. Pronación significaba aprobar, y era cuando los monjes aprobaban algo poniendo la palma de la mano y el antebrazo hacia abajo sobre la cabeza de los fieles. Entonces la posición media entre las dos posiciones es ni la palma hacia arriba ni hacia abajo. Esa es la posición anatómica de los miembros superiores.
Los medicamentos que se suministran en los casos de fracturas cerradas, donde no hay exposición ósea con el exterior se manejan inicialmente con analgésicos. Se presume que el trauma no tiene porqué contaminarse, lo importante en este momento es disminuir el dolor y suplir el sangrado que se produce por dentro; esto se logra con soluciones salinas o sueros.

Como es el manejo de una fractura abierta?

Cuando la fractura es abierta el tratamiento debe incluir antibióticos porque se presume que la fractura esta potencialmente infectada.

Cuales son las complicaciones de las fracturas?

Una fractura mal tratada puede complicarse en tres niveles: Complicaciones inmediatas, mediatas o crónicas.
Complicaciones inmediatas pueden ser sangrados, infecciones o incluso pérdida de los miembros por estas causas. También se consideran dentro de las mediatas las alteraciones neurológicas causadas, ya sean por hematomas, lesiones neurológicas no diagnosticadas a tiempo. Una complicación que está en el punto medio entre las mediatas e inmediatas es lo que los ortopedistas y traumatólogos llaman síndromes compartimentales . Esta complicación consiste en que, debido al sangrado interno el músculo se inflama, ósea, aumenta de tamaño considerablemente. Los músculos están recubiertos por una especie de telas llamadas facias; estas facias no son extensibles, por lo tanto, cuando se inflama el músculo las facias lo comprimen de una manera ostensible y se producen disminuciones en el flujo sanguíneo. Esto conlleva a disestésias, o lo que en la vida cotidiana conocemos como “dormirse la mano” o la pierna etc. Hasta la pérdida del miembro.
Entre las complicaciones crónicas están las deformidades angulares. Los huesos tienen la capacidad de consolidar en la posición que se encuentren si tienen un contacto adecuado; por lo tanto, estén o no en una posición anatómica, si tienen un contacto adecuado, los huesos pegan, entonces se presentan seria deformidades óseas; algunas corregibles y otras no corregibles.
Cuando estas se producen a nivel de las articulaciones, estas deformidades hacen que se pierda la movilidad de la articulación. Cuando los fragmentos no están en contacto, pueden presentarse retardos en la consolidación de la partes del hueso y algo que se denomina seudoartrósis, que son huesos que después de mucho tiempo nunca han pegado y requieren un manejo especial a través de osteosíntesis o injertos óseos. Esto involucra desde yesos para inmovilizar el hueso hasta placas, tornillos y clavos para corregir estas fracturas.

Como es la rehabilitación de las fracturas?

La rehabilitación de cada fractura es diferente en virtud de que cada persona es diferente. Se debe personalizar cada tratamiento ya que, se dice que no hay dos fracturas iguales. Lo inicial es mantener una fractura con la mayor firmeza posible entre los fragmentos y su rehabilitación implica no sólo el hueso afectado sino también todas las estructuras adyacentes a él, ya que el desuso hace que disminuya la movilidad y la fuerza muscular. Por este motivo se debe tratar de iniciar los más pronto posible la movilidad del muscular a través de ciclos de fisioterapia dependiendo de las condiciones particulares de la fractura del paciente.
Una fractura se puede recuperar teóricamente en un 100%, en la practica, la fuerza y movilidad no serán iguales pero si muy cercanas al 100% si la fractura fue bien tratada y sin complicaciones. Cuando las cosas se complican, pueden quedar secuelas como pérdidas de función, deformidades o acortamientos del miembro.
Una fractura tratada a tiempo y bien desde el momento del suceso puede llegar a ser recuperada de una forma que permitirá continuar con las mismas capacidades que la parte afectada tenía antes, siempre y cuando recordemos la palabra clave al hablar de fracturas: Inmovilización.