El consumo de frutas no protege del cáncer

Es una de las conclusiones del estudio más amplio sobre el cáncer de mama. Otro trabajo dice que la ingesta excesiva de carnes rojas aumenta el riesgo de cáncer de colon y recto

Los estudios, divulgados en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA), analizan la relación entre dieta y cáncer, y vienen a atizar la controversia sobre el misterioso origen de esta enfermedad.

En lo que se describe como el estudio más amplio hasta la fecha -comenzado en 1992-, los investigadores analizaron los hábitos alimentarios, estilo de vida e historial médico de 519.978 europeos y determinaron que dietas ricas en frutas y verduras no reducen de "forma significativa" el riesgo de cáncer de mama en las mujeres.

En el estudio, conocido con las siglas EPIC, mujeres de entre 25 y 70 años completaron un cuestionario sobre sus hábitos dietéticos entre 1992 y 1998, y los investigadores les dieron seguimiento hasta 2002, para registrar la incidencia de cáncer entre ellas.

Durante el período de seguimiento, los investigadores encontraron un total de 3.659 casos de cáncer, pero no lograron observar una "asociación significativa entre el consumo de frutas o verduras y el riesgo de cáncer de mama", señaló el estudio.

Los resultados de la investigación, en la que participaron pacientes de 23 centros en diez países europeos -incluidos Francia, España, Holanda, Italia, Alemania y Suecia- contradicen los de estudios previos sobre los beneficios del consumo de esos alimentos.

Observaciones
El consumo de frutas y verduras, muchas de las cuales contienen fibra, antioxidantes, minerales y otros compuestos contra el cáncer, ha sido objeto de amplias investigaciones con grupos de control y estudios de seguimiento.

"Observamos la ausencia de un vínculo protector en casi todos los países participantes. Pero esto no excluye la posibilidad de se puedan observar efectos protectores de nutrientes específicos o en algunos grupos de mujeres", explicó la autora, Clara van Gils, del Centro Médico Universitario de la ciudad holandesa de Utrecht.

Es decir, pese a la ausencia de una relación contundente, los investigadores insisten en que, en todo caso, el consumo de frutas y verduras ayuda a proteger el corazón y a mantener un peso normal.

El consenso general es que la obesidad y fumar cigarrillos, por ejemplo, son factores que aumentan el riesgo de cáncer.

La incidencia de las carnes
En ese sentido, un estudio separado, también divulgado en la revista JAMA, señaló que el consumo de carne de res, cerdo, cordero y carnes procesadas, en exceso y durante largos períodos, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer del colon y recto en hasta un 50 por ciento.

Para este otro estudio, los investigadores analizaron los casos de 148.610 personas entre 50 y 74 años en 21 estados de EEUU y que ofrecieron información sobre su consumo de carne roja en 1982.

Ese mismo grupo completó un cuestionario entre 1992 y 1993 y recibió seguimiento para averiguar la incidencia de cáncer.

Los resultados del trabajo "fortalecen las pruebas de que un consumo elevado y prolongado de carne roja y carne procesada puede incrementar el riesgo de cáncer de la parte distal del intestino grueso", indicó el análisis.

En total, los investigadores encontraron 1.197 casos de cáncer del colon y 470 casos de cáncer de recto en los participantes, la mayor parte de ellos entre hombres.

El mismo informe destacó que el consumo de carne de res se ha incrementado en Estados Unidos desde 1993, revirtiendo la tendencia a la baja que había comenzado en 1976.

Un tercer informe, publicado en la misma revista, señaló que hay un vínculo entre los altos niveles de azúcar, que son precursores de la diabetes, y el cáncer de páncreas, esófago, hígado y colon.

El estudio, realizado entre más de un millón de surcoreanos, señaló que el riesgo de sufrir la enfermedad se incrementa conforme aumenta el nivel de azúcar en la sangre.