Qué es la diálisis?


El filtrado artificial de la sangre puede ayudar a una persona con insuficiencia renal terminal a llegar con vida a un transplante de riñón. De otro modo, la muerte sería inevitable. Cuando los riñones no funcionan correctamente se acumulan en el organismo sustancias tóxicas que se van depositando en distintas partes del cuerpo. En necesario entonces el filtrado de la sangre a través de sistemas artificiales, llamados de diálisis, para sustituir temporal o permanentemente esta función perdida.
Se considera que una persona padece una insuficiencia renal crónica terminal cuando ha perdido su funcionamiento renal en un 90% o más. Para estos casos se ha impuesto el tratamiento de diálisis desde hace ya algunas décadas. Los dos sistemas que existen en la actualidad, la hemodiálisis y la diálisis peritoneal, reemplazan en parte las funciones de extracción de toxinas que tiene un riñón normal. ¿Cuál es el criterio para elegir uno de estos métodos?.
En el caso de la diálisis peritoneal, las toxinas se extraen a través del peritoneo, membrana que recubre los órganos de la cavidad abdominal. En la hemodiálisis, la sangre del paciente pasa a través de un aparato que realiza el filtrado. La mayoría de los pacientes eligen esta segunda opción, pero no por su efectividad, ya que aunque difieren en la técnica, su eficiencia es la misma.

Peritoneal
Para filtrar las toxinas en forma peritoneal, el cirujano realiza un proceso sencillo y con anestesia local:
• Se coloca un catéter en el abdomen por el cual entra o sale el dializado;
• se introduce una solución para diálisis en la cavidad abdominal;
• las sustancias de desecho y el exceso de líquido pasan desde los vasos sanguíneos de la membrana a la solución;
• luego de algunas horas, el dializado se drena del abdomen y con él salen los desechos de la sangre;
• se vuelve a llenar el abdomen con una nueva solución y el proceso de depuración se repite.
El mismo paciente se encarga de conectar al catéter una bolsa de drenaje vacía para el líquido, el cual es eliminado y una bolsa con solución nueva la cuál introducirá nuevamente en el abdomen. Luego de unas horas (5 aprox.), se repite el proceso colocando nuevas bolsas, en un proceso continuo. De ahí que este tipo de diálisis peritoneal sea llamada continua obligatoria. Pero tiene la ventaja de permitir a la persona desarrollar sus actividades.
El gran desafío es evitar que este proceso de lugar a infecciones, lo cual al principio era muy difícil. Hay que aclarar que el peritoneo no tiene defensas propias, y el procedimiento requiere de mucha esterilidad, para lo cual el paciente debe estar entrenado y contar con los elementos necesarios.
La llamada diálisis peritoneal intermitente se realiza durante la noche, mientras el paciente duerme, y requiere de un equipo domiciliario. Si bien el sistema de filtrado es idéntico, la gran diferencia está propuesta por la ganancia de una mayor libertad durante el día. Se necesita la asistencia de alguien competente para conectar y desconectar el equipo y controlar su funcionamiento.

Hemodiálisis
Este procedimiento, usado por la mayoría de quienes necesitan diálisis, consiste en filtrar la sangre a través de una máquina. Para ello, el paciente debe concurrir a un nosocomio o instituto de diálisis tres veces por semana, para realizar sesiones de aproximadamente cuatro horas.
Se hace circular la sangre desde el paciente hacia el filtro de diálisis por medio de un tubo estéril, para así purificarse y retornar limpia al cuerpo. El filtro es el componente principal de la máquina, a la que suele llamársele riñón artificial. No sólo filtra las toxinas o productos de desecho, sino que extrae el agua que ha sido acumulada en el organismo. Es de más rápido acceso en los casos de urgencia.
Para que el procedimiento sea exitoso es necesario que el flujo de sangre esté entre 250 y 400 mililitros por minuto, lo cual no es sencillo de lograr. Una sola vena no alcanza, para que llegue a los requerimientos óptimos hay que unirla a una arteria que tiene un flujo de sangre con presión adecuada. Para obtener ese flujo se realiza una fístula: se une una arteria con una vena generando un aumento de la cantidad de sangre que pasa por la vena, dilatándola. También existen venas artificiales para hacer estos puentes.

Detalles
La hemodiálisis ha avanzado mucho en la última década, brindando no sólo más seguridad y confort, sino la posibilidad de sostener en el tiempo una función renal perdida, hasta que el paciente logre un transplante.
El equipo cuenta con un doble circuito: por uno la sangre circula y por el otro el suero. Éste recibe por ósmosis los deshechos. Hoy las membranas de los filtros de diálisis son más permeables y biocompatibles, superando así a sus antecesoras, derivadas de la celulosa, que frecuentemente provocaban reacciones alérgicas.
Otro avance es la incorporación de la informática a la tecnología de la diálisis. Los equipos más modernos tienen controles computarizados de todas las variables: presión, temperatura, ruptura de la membrana, etc. Esto permite una exacta regulación de todos los elementos que se intercambian.