Cólicos en los bebés

Los cólicos de los niños en su primer año de vida son muy frecuentes, en especial, en aquellos niños que no son alimentados con leche materna. Lo más importante es tenerlos en cuenta parea consultar al pediatra porque pueden ser señales de un problema más grave.
Si de un momento a otro su bebé comienza a llorar y por más esfuerzos que usted haga no puede entender cuáles son las razones para que su niño llore, es importante consultar al pediatras; ya que puede tratarse de un dolor abdominal al que se le conoce con el nombre de cólico infantil.

La razón más frecuente para que este tipo de dolores se presente en los niños menores de un año es por lo general la alimentación. Para los niños recién nacidos la leche materna constituye el alimento esencial para que no se produzcan ese tipo de dolores; ya que es muy extraño ver un bebé que se alimente de leche materna y sufra de este tipo de dolencia.

Lo más importante para evitar que el bebé sufra de estos dolores es que la madre ayude a su hijo a expulsar los gases con unas suaves palmaditas en la espalda, si en algún caso esto no funciona se debe consultar al pediatra, para que sea él quien indique el procedimiento a seguir.

Cuando los niños dejan de recibir la leche materna y comienzan a tomar la leche procesada es muy factible que se presenten malestares digestivos como estreñimiento, dolor de estomago, y desasosiego. A partir de este momento los padres deben recibir la información adecuada del pediatra para hacer el procedimiento indicado y ayudar a la evacuación. "Se hace por medio de cosquillas en la zona que está alrededor del ano, con pañitos suaves o aplicadores desechables, sin introducirlos. Recurrir a gotas o supositorios no es correcto porque el niño se va a condicionar a estos métodos y en el momento en que se le dejen de suministrar, no logrará evacuar", manifiesta el pediatra José Serrato, profesor asociado de pediatría de la Universidad Nacional y director científico del Hospital de La Misericordia.

Por lo general las madres tratan de arreglar este tipo de problemas buscando la opinión de una vecina o de la abuela, las que por lo general aconsejan un cambio en la marca de la leche, o cual no está bien; ya que esto puede afectar de manera muy seria la digestión del bebé causando vómito, dolor abdominal y cierto rechazo a la comida.

Las madres deben tener en cuenta que no es seguro recurrir a ningún tipo de remedio casero, por más recomendado que este sea, ya que es el pediatra el que sabe cual es el procedimiento más indicado para el bebé. Además en muchas ocasiones los síntomas pueden ser confundidos y podrían ser la alarma de algún problema más grave.

En algunas ocasiones podría tratarse de una alteración del intestino que puede darse por algún tipo de obstrucción cuando una parte de éste se introduce en sí mismo. Los síntomas que se presentan son muy parecidos a un cólico. "Definitivamente es un caso de urgencia. Si se trata a tiempo, se le hace un procedimiento por medio hidrostático que consiste en introducir por el recto una especie de lavado, a presión, para buscar que el intestino tome su forma correcta. El efecto debe ser inmediato, si no es así, habrá que llevarlo a cirugía", puntualiza el especialista.

En otros casos, también se pueden presentar cólicos por factores genéticos: "Hay una enfermedad llamada el megacolon. Es decir, que el niño tiene un colon (parte del intestino grueso) bastante grande, por lo cual se acumula con facilidad mucha materia fecal. Cuando se presenta este cuadro en los pequeños, hay que hacer un diagnóstico rápido con radiografías y exámenes. Nunca se debe recurrir a laxantes ni supositorios", manifiesta el pediatra.

En resumen, cuando su bebé se este quejando y llore mucho trate de establecer si la causa de su lamento es algo que lo pueda estar incomodando, como su pañal, alguna quemadura en la colita o que tiene hambre. Si luego de esto comprueba que es cólico consulte al pediatra.

Con: El Tiempo.com/salud