¿Qué debe saber Ud. acerca del cigarrillo?

Sociedad de Cardiología de Rosario, Argentina

¿El fumar realmente hace tanto daño?
Sí. El tabaquismo aumenta 10 veces la posibilidad de desarrollar un infarto de miocardio. El 85% de las muertes por cáncer de pulmón tiene relación directa con el hábito de fumar.

El consumo de tabaco constituye la principal causa de enfermedad evitable y de mortalidad prevenible en los países desarrollados. En un 19% de los casos de mortalidad, es el tabaco la causa de su prevención. Los hijos de padres fumadores tienen un 70% más de probabilidad de ser internados por enfermedades respiratorias. Finalmente, el peso de los recién nacidos cuyas madres fuman es menor comparado con el de aquellos hijos de no fumadoras.

El número de personas que muere diariamente en forma prematura a causa del cigarrillo, equivale a tres aviones Jumbo 747 que se estrellan sin sobrevivientes. La abolición del tabaquismo aumentaría la expectativa de vida aun más que si curáramos todos los cánceres.

Además es el tabaco el causante del 80% de la mortalidad por procesos pulmonares crónicos.

¿Porqué se fuma?
Fumar no es sólo un hábito, también es una drogadicción, ya que el hecho de fumar tabaco cumple con todos los criterios que definen al consumo de sustancias como tal:

  • Existencia de Tolerancia (necesidad de fumar cada vez mas cantidad para saciarse)
  • Dependencia (necesidad imperiosa de seguir fumando)
  • Síndrome de Abstinencia en ausencia de la misma (síntomas que aparecen al suspender el cigarrillo)
  • Comportamiento compulsivo

¿Qué genera la dependencia?
El máximo responsable de la dependencia es la nicotina, sustancia con gran poder de adicción, similar al de otras drogas como la heroína o cocaína.

La forma de dependencia que genera el hábito de fumar es física, responsable del síndrome de abstinencia; psicológica ya que el cigarrillo se ha convertido en una compañía en todo tipo de situaciones (después de las comidas, con el café, al hablar por teléfono, etc) y parece difícil modificar esta relación; y social ya que se practica en grupos, en ciertas reuniones de ocio, tras cenas con los amigos, y sobre todo sigue siendo un hábito que distingue a cierto grupo de adolescentes dándoles un valor social de rebeldía y de madurez malentendidos.

¿Por qué el cigarrillo es un tóxico para el organismo?
En el tabaco se han encontrado múltiples sustancias que en gran parte son perjudiciales para la salud. Entre ellas destacan por sus efectos nocivos:

  • Los alquitranes (benzopirenos y nitrosaminas) responsables del 30% de todos los tipos de cánceres (vejiga, riñón, páncreas, estómago, etc) y del 90% del cáncer de pulmón.
  • El monóxido de carbono, que es el causante de mas del 15% de las enfermedades cardiovasculares.
  • La nicotina, que produce la dependencia física.

¿En qué órganos repercute? ¿Qué enfermedades produce?

Enfermedad Cardiovascular:
El tabaquismo tiene repercusión en las arterias de mediano y pequeño calibre que son las encargadas de distribuir sangre por todo el organismo, por lo que la afección de este sistema (árbol cardiovascular) repercute en todos los órganos nobles del cuerpo, de tal manera surgen las siguientes enfermedades cardiovasculares:

  • Infarto o Angina de Pecho: El aumento de la constricción de las arterias (espamo) y de la agregación plaquetaria (acumulación de células que favorecen a la formación del coágulo) predisponen a la aparición de estos problemas en la circulación de las arterias coronarias. La liberación de sustancias que aceleran el corazón y suben la presión en el contexto de un corazón enfermo predispone a la aparición de muerte súbita. Por esta razón no es posible hacer un pronóstico de vida confiable en aquellos pacientes fumadores, aun cuando sus exámenes de laboratorio o instrumentales sean normales.
  • Enfermedad Cerebrovascular: Se debe a una falta de llegada de sangre transitoria o definitiva de una porción de la masas cerebral que causa los conocidos cuadros de hemiplejía, apoplejía, paraplejías, paresias, etc. La causa de estos cuadros es la ateroesclerosis, estenosis y trombosis de las arterias que irrigan el cerebro, que sufren el mismo proceso de oclusión descripto en las arterias coronarias.
  • Enfermedad vascular periférica: El hábito de fumar esta muy relacionado con la enfermedad conocida como claudicación intermitente o "enfermedad de las vidrieras" que se caracteriza por dolor en uno o dos de los miembros inferiores al caminar, lo que obliga a detenerse y disimular mirando vidrieras. El grado extremo de esta enfermedad implica lesiones del pie y gangrena del miembro que obliga a su amputación. Esta enfermedad es mediada por la lesión ateroesclerótica (oclusión por grasas y coágulos) de las arterias de los miembros. La cesación produce regresión de los síntomas y mejoría de la enfermedad cuando esta no es terminal. El pronóstico de la cirugía paliativa de esta enfermedad es mucho mejor si se acompaña de la cesación del tabaco.

Enfermedad Pulmonar:
El hábito de fumar tiene una relación directa con la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (es informado en el 80-90% de los pacientes que padecen esta patología), que en etapas avanzadas tiene altísima mortalidad por insuficiencia respiratoria. También el fumador esta expuesto en mayor medida a la Bronquitis Crónica, por el efecto irritante de los componentes del tabaco al entrar en contacto con las células bronquiales. Esto predispone a padecer infecciones bacterianas y por supuesto, cáncer (ver luego). También esta expuesto a mayores procesos inflamatorios nasales, de garganta y otras infecciones respiratorias.

Problemas Hormonales:
Las mujeres fumadoras entran a la menopausia aproximadamente 5 años antes que las no fumadoras. El cigarrillo y la nicotina pueden alterar la cantidad de hormonas relacionadas con la función reproductiva. Los hombres fumadores tienen reducida la movilidad de sus espermatozoides. Las mujeres tienen más riesgos de sufrir osteoporosis.

Cáncer:
La mortalidad anual por cáncer debido al cigarrillo es del 30% (sobre el total de todas las muertes producidas por esta enfermedad). El cáncer de pulmón ha crecido un 250% desde 1950 hasta 1992. Existe una relación causal entre el cigarrillo y el cáncer de pulmón. También se comprobó esa relación para el cáncer de boca, larínge, esófago, vejiga, riñón, estómago, páncreas, cuello uterino, y de la sangre. El humo del cigarrillo es una mezcla compleja de mas de 4000 componentes, muchos de ellos mutagénicos y carcinogénicos.

Hipertensión Arterial y Tabaquismo:
Estudios epidemiológicos demuestran que la presión arterial promedio en tabaquistas es mayor que en no tabaquistas. Se ha demostrado del mismo modo un aumento agudo de la presión arterial luego de fumar un cigarrillo.

Impotencia y tabaco:
El tabaquismo es uno de los hábitos mas antiguamente implicados como responsable de disfunción eréctil (dificultad en la erección). El efecto de la nicotina sobre el tejido eréctil es constrictor (las arterias se cierran), tanto a nivel del músculo liso cavernoso con la consiguiente dificultad para distenderse durante la fase de tumescencia, como a nivel vascular con disminución de la dilatación de las arterias, necesaria para aumentar el flujo sanguíneo al interior del cuerpo cavernoso (músculo del pene). Estudios realizados mediante eco doppler color permitió evidenciar la reducción del calibre de las arterias cavernosas.

El fumar más de 7 cigarrillos por día genera efectos vasoconstrictores sobre las arterias peneanas, además de potenciar la arterioesclerosis. El paciente fumador presenta impotencia 50% más que el paciente no fumador y el 70% de los hombres impotentes son fumadores.

Otros efectos:
La efectividad de varios medicamentos se encuentra reducida en pacientes fumadores.
La nicotina tiene un efecto poderoso en el estómago, que genera dificultades de la digestión. También incrementa la secreción de ácido clorhídrico por ese órgano, incrementando la posibilidad de sufrir acidez.

El fumar ha sido asociado a los ronquidos y a la apnea del sueño (detención de la respiración cuando duerme). En mujeres fumadoras, el ronquido es 17 veces más frecuente que en aquellas no fumadoras. También el vello facial es 7 veces mas frecuentes en mujeres que fuman que en aquellas que no lo hacen.

¿Qué le ocurre a los fumadores pasivos?
Se estima que en los Estados Unidos aproximadamente 53.000 muertes por año son el resultado de fumar en forma pasiva. 37000 de estas muertes ocurren por enfermedad cardiovascular.

El efecto de inhalar el tabaco es tan perjudicial, si no peor en no fumadores que en los fumadores. Todos los riesgos a los que se encuentran expuestos los fumadores, son también sufridos por los fumadores pasivos.

La parte final que se quema del cigarrillo tiene partículas más pequeñas y mas peligrosas que el cigarrillo. Estas pequeñas partículas al ser inhaladas llegan a la parte profunda del pulmón y generan mayor daño.

El monóxido de carbono inhalado por los fumadores pasivos causa pérdida de oxígeno de la sangre, lo que genera que los pulmones, corazón y cerebro no funcionen adecuadamente. En forma crónica, se generan cambios en las estructuras de estos órganos.

La convivencia con un fumador incrementa 2 veces el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón o enfermedad cardiovascular. Los niños fumadores pasivos están mas expuesto a este problema que los adultos, desarrollando facilmente problemas pulmonares (alergias, asma, bronquitis crónica, problemas cardíacos) Se registran más hospitalizaciones por estas patologías comparándose con hijos de padres no fumadores. Muchos desarrollan cáncer cuando son adultos.

¿Qué le ocurre al organismo cuando se prende un cigarrillo?

  • Estimulación del Sistema Nervioso Simpático: esto genera aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, y por lo tanto aumenta el consumo de oxígeno por el corazón.
  • El transporte de oxígeno por la sangre se halla dificultado, ya que el monóxido de carbono incorporado por el cigarrillo lo desplaza de la hemoglobina que es el transportador de estos gases.
  • Constricción de las arterias coronarias y de todo el organismo por sustancias (prostaglandinas, vasopresinas, catecolaminas) estimuladas por el cigarrillo, sobre todo en los vasos con lesiones ateroescleróticas. Este (la alteración de la circulación) es un temible efecto pues también repercute en los vasos periféricos con el consiguiente aumento de la presión sanguínea y el trabajo cardíaco.
  • Aumento de la actividad de las plaquetas, lo que facilita un fenómeno favorecedor de la formación de trombos que causa infarto de miocárdio o formas severas de angina de pecho.
  • Liberación de catecolaminas por la médula adrenal con una rápida producción de arritmias cardíacas graves, algunas causantes de muerte súbita en pacientes coronarios.
  • Reducción de la capacidad de la sangre para disolver sus propios coágulos (fibrinolísis).
  • Modificación del transporte de lipoproteínas con tendencia a aumentar el colesterol sanguíneo.

¿Qué le ocurre al organismo cuando se abandona el cigarrillo?

  • A los 20 minutos:
    • La presión arterial baja a su nivel normal
    • El ritmo cardíaco desciende a la cifra normal.
    • La temperatura de los pies y de las manos aumenta a su punto normal.
  • Pasadas 8 horas:
    • La concentración de monóxido de carbono en la sangre baja a su nivel normal.
    • La concentración de oxígeno en la sangre sube a su nivel normal.
  • A las 24 horas:
    • Disminuye el riesgo de sufrir un infarto.
  • Luego de 48 horas:
    • Las terminaciones nerviosas comienzan a regenerarse.
    • Aumenta la agudeza del olfato y el gusto.
    • Caminar se vuelve mas fácil.
  • De 2 a 3 semanas:
    • Mejora la circulación.
    • La función pulmonar aumenta hasta un 30%.
  • De 1 a 9 meses.
    • 1) Disminuyen la tos, la congestión nasal, la fatiga y la falta de aliento.
    • Vuelven a crecer cilios en las células bronquiales, lo que aumenta la capacidad de arrojar flemas y resistir a las infecciones.
  • Un año después, el riesgo de padecer insuficiencia coronaria es 50% menor que el de un fumador.

Síntomas de Abstinencia
El cigarrillo es un estimulante y un sedante del Sistema Nervioso Central, que produce síntomas al dejarlo. El más habitual es el dolor de cabeza, pero suelen aparecer los siguientes:

  • Ansia de fumar
  • Mareos y vértigos
  • Irritabilidad
  • Temblor interior
  • Falta de concentración
  • Temblor de manos
  • Pérdida de apetito
  • Dolor de ojos
  • Náuseas y vómitos
  • Cambios de sabor
  • Ansiedad para comer
  • Contracciones musculares
  • Cansancio
  • Debilitamiento
  • Sudor de manos
  • Hormigueos en la piel

La ansiedad de fumar aparece en picos de diferente intensidad, los más fuertes son a las 48 hs. de dejar de fumar, debe de controlarlos con su fuerza de voluntad y con agua o zumos, a veces haciendo inhalaciones profundas de aire o con actividad física. El oxígeno es un buen tranquilizante de los nervios. Puede apoyarse en este período con complejos vitamínicos B.

Preguntas y preocupaciones más frecuentes:

"No sé si merece la pena dejar de fumar si soy aún joven y además no me siento tan mal"
Nunca es demasiado pronto para dejar de fumar.

Si somos jóvenes y no estamos enfermos, mejoraremos el funcionamiento de nuestro corazón y nuestros pulmones y por consiguiente nuestro rendimiento, alejando el riesgo de padecer cualquier enfermedad relacionada con el tabaquismo.

Respiraremos mejor y nos fatigaremos menos.

Rendiremos mejor ante cualquier esfuerzo.

Dejarlo nos aportará sensaciones placenteras: mejor olfato, mejoría de percepción de sabores y comidas.

"Mi abuelo tiene 85 años, ha fumado toda la vida y está perfectamente"
Es una excepción que confirma la regla y una anécdota. Se sabe científica y estadísticamente que el tabaco acorta la esperanza de vida en 8-10 años en fumadores, además les provoca mala calidad de vida desde su juventud (antes de los 45 años) por las enfermedades que rapidamente se presentan (bronquitis, infarto de miocárdio, cánceres, etc).

¿Qué puedo hacer para controlar las ganas de fumar?
La "sed" de cigarrillo constituye un deseo normal de la abstinencia.

La ansiedad se puede aliviar de varias maneras: masticando chicle, respirando lenta y profundamente, dándose masajes en las sienes y nuca, comiendo fruta, bebiendo abundante agua.

Recordar el motivo por el que lo ha dejado.

La mayoría de las veces en que se produce ansiedad dura solo unos pocos minutos y remite.

"Ahora que deje de fumar ¿puedo ocasionalmente fumar un cigarrillo?"
Categóricamente no. Recuerde que la dependencia que acaba de superar empezó por un cigarrillo. No corra el riesgo de engancharse otra vez.

"Algún día hay que morir; hasta entonces quiero vivir feliz fumando".
Es un mito pensar que fumar mata rápidamente. Las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco provocan años de sufrimiento, dolor e invalidez.

"¿Qué se gana con vivir unos años más en la vejez?"
No se trata de unos años. Quienes fuman pierden una media de 10 años de vida.

"Ya es demasiado tarde, llevo fumando demasiado tiempo".
Vale la pena que deje de fumar a cualquier edad. Siempre es posible que mejoren sus alteraciones respiratorias y disminuya el riesgo de la mayoría de las enfermedades relacionadas con el hábito de fumar.

"Perderé el único placer de mi vida"
Después que deje el tabaco su vida será mucho más estimulante. Por ejemplo, entre otras cosas, disfrutará más de las comidas ya que se potenciará su gusto y olfato.

"Fumar me estimula y me ayuda a rendir más en el trabajo".
La dificultad de concentración puede ser un síntoma inicial del síndrome de abstinencia, pero dura pocos días. Se pueden encontrar otros estímulos alternativos al tabaco. Justamente lo demostrado es lo contrario: la disminución del rendimiento laboral en los fumadores.

"Es más peligrosa la contaminación ambiental que el fumar"
El humo del tabaco tiene una concentración 400 veces mayor en algunos productos tóxicos que los niveles máximos permitidos internacionalmente en el medio ambiente.

"Ahora estoy muy estresado y fumar me relaja".
Su organismo se ha acostumbrado a la nicotina. Por ello es natural que se sienta más relajado cuando consigue la nicotina de la que depende. Pero la nicotina es un estimulante que aumenta temporalmente la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los niveles de adrenalina. Pasadas unas semanas sin fumar, muchos fumadores se sienten menos nerviosos y aprenden a relajarse sin fumar. Se dan cuenta, entonces, de que son capaces de mayor autocontrol.

"No tengo fuerza de voluntad para dejar de fumar".
Para algunos puede ser dificil pero para el resto es más fácil de lo que piensan. Cada día más gente deja de fumar. Hay quien lo consigue en el primer intento, pero la mayoría tiene que intentarlo varias veces.

"Fumar me ayuda a hacer cosas".
Los fumadores sienten la necesidad del tabaco para realizar algunas actividades determinadas. Pero no hay motivo alguno para no poder hacer lo mismo sin fumar. Más aun, muchas actividades, sobre todo las que implican esfuerzo físico, son más fáciles de realizar sin los niveles altos de carboxihemoglobina asociados al tabaco (mas del 20% respecto al 1% en los no fumadores).

"Fumo cigarrillos con bajo contenido en nicotina y alquitrán; por tanto, no es necesario que deje de fumar".
Los cigarrillos "light" contienen las mismas sustancias peligrosas que el tabaco normal; sólo se han reducido los niveles de nicotina y alquitranes.

Muchos fumadores para compensar los bajos niveles de nicotina de estos cigarrillos fuman más a menudo o inhalan con más intensidad. En consecuencia, aumenta la ingestión de otros tóxicos.

"Ya he reducido el consumo a un nivel saludable".
Reducir el consumo es un buen comienzo en el proceso de dejar el tabaco, pero no resuelve el problema. Muchos fumadores han reducido la dosis pero realizan inhalaciones más frecuentes y más intensas, por lo que mantienen la dependencia de la nicotina y vuelven a los niveles previos de consumo. La única solución es dejar de fumar completamente.

"Ahora es un mal momento para dejarlo".
Es verdad que hay momentos malos para dejar, por ejemplo, en una época de mucho estrés. Intente, por tanto escoger un buen momento. Pero hágalo pronto, ya que es muy fácil ir encontrando excusas para no hacerlo nunca.

Déjelo ya. Cuanto más tiempo siga fumando, más daño se hará a si mismo y más dificil será dejarlo.

"Podría recaer".
Hasta que lo haya intentado no lo sabrá. De todas formas, puede conseguirlo si se lo propone, aunque no sea a la primera. Mucha gente lo intenta más de una vez, antes de conseguirlo.

"Lo intenté pero recaí. Me expongo a que vuelva a pasarme lo mismo".
Muchos lo han intentado alguna vez hasta conseguirlo. Sólo uno de cada cuatro lo logra en el primer intento.

"Mi pareja fuma".
¿Le gustaría a ella/él dejarlo?

Si no, puede crear un "espacio sin tabaco" en su casa. Quien fume podrá hacerlo en una zona aislada del resto de las habitaciones. Todos los cigarrillos y ceniceros (y otras cosas referentes al tabaco) estarán fuera de este "espacio sin tabaco".

Si la pareja quiere dejarlo también, es importante que lo intenten a la vez. Dejar de fumar puede mejorar la vida sexual de la pareja.

"Si dejo de fumar ¿engordaré?"
No todos engordan y en general sólo se ganan unos pocos kilos. El peso inicial se puede recuperar al cabo de unos meses. Al principio, no es necesario hacer una dieta estricta. El ejercicio es una buena técnica para afrontar el síndrome de abstinencia y evitar ganar kilos. Evite "picar" alimentos altos en calorías. Verduras y hortalizas son los más recomendables.

Los riesgos para la salud que supone fumar son muchos más altos que el riesgo que supone un pequeño aumento de peso transitorio por haber dejado de fumar.

¿Podré "funcionar" sin tabaco?.
Sí. Lo que la gente percibe o espera del tabaco como posibles beneficios no son tales beneficios, son meras ilusiones.

Aunque se sienta mejor cuando fuma, eso es debido básicamente a que depende de la nicotina. Tras fumar el último cigarro, el nivel de nicotina desciende y aparece el síndrome de abstinencia. Empieza a sentirse tenso, un cigarrillo puede parecer que le relaja, pero en realidad no es exactamente así. Mire a su alrededor, los fumadores no están mas relajados que los no fumadores.

Riesgo de los sujetos que abandonan el tabaquismo.
Ha sido demostrado en dos grandes estudios, primero en hombres y luego en mujeres, que luego de la cesación el riesgo cardiovascular se equipara al del que nunca fumó en un lapso promedio entre 2 y 4 años. El riesgo se reduce de igual manera en todos los grupos de edad.

Algunos motivos para dejar de fumar:

  • Evitará enfermedades cardíacas producidas por el tabaquismo.
  • Se cansará menos al hacer ejercicios.
  • Mejorará su potencia sexual.
  • Reducirá las probabilidades de cáncer de boca, laringe, vejiga y riñón.
  • Evitará el mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón.
  • Sus posibilidades de padecer enfisema pulmonar disminuirán.
  • Descenderán sus cifras de presión arterial.
  • Tendrá un gasto menos y ahorrará mucho dinero.
  • Desaparecerá la tos matutina.
  • Tendrá mas tiempo libre.
  • Su dentadura volverá a brillar y sus encías dejarán de inflamarse.
  • Reducirá el riesgo de accidentes.
  • Mejorará su úlcera gástrica o duodenal si la tiene, y si no disminuirá la posibilidad de adquirirla.
  • Podrá tomar anticonceptivos con menos riesgo.
  • Terminará con la bronquitis crónica, la tos y el catarro crónico.
  • El aspecto de su cabello mejorará.
  • Mejorará su fertilidad.
  • Eliminará el mal aliento.
  • Mejorará su apetito, su sentido del gusto y del olfato.
  • Mejorará la celulitis.
  • Mejorará su estado de ánimo.
  • El acné mejorará sensiblemente y en muchos casos desaparecerá.
  • Crecerá su autoestima.
  • No contribuirá a enfermar a su pareja, hijos y/o amigos.
  • Retrasará la menopausia.
  • Vivirá más y mejor.
  • Ya no tendrá olor a tabaco en cuerpo y ropa.
  • Su piel conservará la tersura más tiempo. El tabaco la envejece gradualmente.
  • Su voz dejará de modificarse.